Empieza a seguirnos en LinkedIn
De las ideas a los proyectos piloto: el ecosistema de innovación de De Nora
La industria mundial está experimentando una transformación que afecta simultáneamente a las tecnologías, los procesos de producción, las competencias y los modelos organizativos. No se trata simplemente de introducir nuevas herramientas digitales o de desarrollar productos más avanzados. Las empresas deben adaptarse a un panorama en el que están cambiando las fuentes de energía, las cadenas de suministro, las normas medioambientales, la disponibilidad de competencias y las condiciones de la competencia internacional.
Según el informe de la ONUDI (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial) El futuro de la industrialización, cuatro tendencias principales están redefiniendo el futuro de la industria manufacturera:
la transición energética y medioambiental
la inteligencia artificial y la digitalización
la reconfiguración de las cadenas de valor globales
los cambios demográficos
Estas transformaciones afectan no solo a lo que producen las empresas, sino también a cómo utilizan los recursos, organizan el trabajo y colaboran con otras organizaciones.
Por lo tanto, la innovación industrial se está convirtiendo en un elemento esencial para mejorar la eficiencia, controlar los costes, reducir el impacto medioambiental y reforzar la resiliencia. Sin embargo, convertir esta necesidad en resultados tangibles no es fácil. El Estudio sobre Inversiones del BEI 2025, que abarcó aproximadamente 13 000 empresas, muestra que el 86 % de las empresas europeas siguen invirtiendo a pesar de la incertidumbre económica y geopolítica. Sin embargo, solo el 32 % afirma dedicarse a la innovación, frente al 53 % de las empresas estadounidenses. El 79 % de las empresas europeas considera que la escasez de competencias es un obstáculo para la inversión, mientras que el 75 % señala los costes energéticos como un obstáculo significativo.
La innovación industrial ya no se limita a la R&D
En este contexto, la innovación industrial no puede limitarse a la investigación y el desarrollo de nuevos productos. La I+D sigue siendo esencial, sobre todo en los sectores de alta intensidad tecnológica, pero debe complementarse con otros enfoques: la mejora de los procesos, el aprovechamiento del conocimiento interno, la puesta a prueba de soluciones radicales y la colaboración con startups, proveedores y centros de investigación.
La innovación se convierte, por tanto, en una capacidad organizativa. Una empresa innovadora no es simplemente aquella que recopila el mayor número de ideas, sino aquella que cuenta con procesos para seleccionarlas, probarlas, medir su impacto y convertir las más prometedoras en soluciones que puedan implementarse a escala industrial.
Esto también requiere gestionar iniciativas con distintos niveles de riesgo y ambición. Algunas aportan mejoras incrementales que son relativamente sencillas de implementar; otras requieren nuevas tecnologías, una mayor inversión y períodos de prueba más largos. La innovación incremental y la radical no son alternativas, sino componentes complementarios de la misma cartera.
El recorrido de De Nora en materia de innovación se ha desarrollado en el marco de esta transformación más amplia.
Una hoja de ruta para conectar la innovación con las necesidades industriales
Históricamente, la innovación en De Nora ha estado estrechamente vinculada a la investigación y el desarrollo, la experiencia técnica y la capacidad de diseñar nuevas tecnologías y productos. Con el tiempo, este enfoque se ha ampliado para prestar mayor atención a la innovación en los procesos, las estructuras organizativas y las formas de trabajar.
«Para nosotros, la innovación ya no es una actividad aislada: es una cartera de oportunidades», explica Mariateresa Savarese, directora adjunta de Innovación en De Nora. «Las mejoras incrementales siguen siendo importantes, pero también impulsamos iniciativas que requieren nuevas competencias, nuevos socios, nuevas tecnologías y, en algunos casos, nuevos modelos de negocio. Estos proyectos tienen plazos, riesgos y métodos operativos completamente diferentes. Por eso hemos desarrollado procesos distintos, pero complementarios».
El punto de partida es la Hoja de ruta de innovación, desarrollada en colaboración con los responsables funcionales de la empresa y alineada con la estrategia del Grupo. La hoja de ruta identifica las necesidades de innovación de De Nora: las áreas en las que la empresa considera que deben desarrollarse nuevas soluciones.
Solo una vez definida la necesidad se selecciona la vía más adecuada. Puede tratarse de una idea propuesta internamente, un proyecto de intraemprendimiento, una startup, un proveedor u otro socio. De este modo, el mecanismo elegido no se convierte en el objetivo de la innovación en sí mismo, sino en el medio para abordar una necesidad específica.
format(avif)/)
Galileo y la mejora continua: la innovación empieza por las personas
La primera herramienta desarrollada por De Nora para poner en práctica la innovación en toda la empresa fue Galileo, su plataforma digital interna para gestionar ideas de mejora continua. Lanzada en 2018, permite a los empleados de todo el Grupo presentar propuestas para mejorar los procesos, las actividades operativas, la seguridad, el uso de los recursos y la organización del trabajo.
A finales de 2025, Galileo había recopilado 1.043 ideas. De estas propuestas, el 69 % había sido aceptado y el 65 % implementado, incluidas algunas ideas presentadas en años anteriores que requerían plazos de implementación más largos.
Las propuestas son revisadas por una red internacional de Campeones de la Innovación: empleados que se han ofrecido voluntarios para ayudar a gestionar el programa en las diferentes sedes del Grupo. Su función consiste en evaluar las ideas, proporcionar comentarios a quienes las han presentado y guiar las propuestas más prometedoras hacia su aprobación e implementación.
Un ejemplo procede de Brasil, donde la «Búsqueda del tesoro de las ineficiencias» involucra a los empleados en evaluaciones in situ de las instalaciones de fabricación para identificar el desperdicio de energía, las fugas y el consumo innecesario de energía, agua y otros servicios públicos. A continuación, los problemas identificados se traducen en medidas que pueden reducir tanto los costes operativos como el impacto medioambiental.
El valor de la iniciativa no radica únicamente en sus resultados individuales. A través de la participación directa, cada empleado puede convertirse en un agente del cambio, contribuyendo a fomentar una cultura de sostenibilidad y mejora continua.
De las ideas incrementales al intraemprendimiento
Galileo aborda principalmente la siguiente pregunta: ¿Cómo podemos mejorar lo que hacemos hoy? La iniciativa de intraemprendimiento de De Nora parte de una pregunta diferente: ¿Qué deberíamos empezar a hacer hoy para ser más competitivos mañana?
«Las personas que trabajan con estos procesos a diario son las que mejor comprenden los problemas, las necesidades y las oportunidades de la empresa», afirma Savarese. «El intraemprendimiento está diseñado para transformar este conocimiento en proyectos de gran impacto».
Por lo tanto, a los participantes no se les pide que presenten una simple idea, sino que desarrollen una propuesta emprendedora respaldada por un estudio de viabilidad, indicadores clave de rendimiento (KPI) y evaluaciones financieras. Los proyectos seleccionados siguen una trayectoria de desarrollo estructurada que incluye evaluación, tutoría, experimentación y la creación de un proyecto piloto.
El primer reto recibió 21 propuestas de proyecto, superando las expectativas. Seis pasaron a la fase de evaluación y dos fueron seleccionadas para el desarrollo de un proyecto piloto.
Uno de ellos es Inspección visual asistida por IA, un proyecto que aplica la inteligencia artificial al control de calidad industrial. Los sistemas de adquisición de imágenes y los algoritmos de IA pueden ayudar a los operarios a identificar defectos y anomalías que pueden resultar difíciles de detectar mediante inspecciones visuales convencionales.
El objetivo es hacer que las inspecciones sean más objetivas, rápidas y repetibles, al tiempo que se preserva la aportación humana. La solución también podría recopilar datos estructurados sobre la calidad y el desgaste de los componentes a lo largo del tiempo, generando información que pueda utilizarse para mejorar los productos y los procesos de fabricación.
Innovación de vanguardia e innovación abierta: la incorporación de las startups a los procesos industriales
No todas las competencias y tecnologías necesarias están ya disponibles dentro de una empresa. Por este motivo, De Nora ha complementado sus programas internos con el Edge Innovation Hub, creado para identificar tecnologías en fase inicial y ayudar a convertirlas en aplicaciones industriales escalables.
«Las startups de tecnología avanzada necesitan empresas que estén dispuestas a probar nuevas tecnologías en entornos reales», explica Marta Provera, especialista en innovación de De Nora. «Esta colaboración genera valor para la empresa, al tiempo que permite a las startups validar sus soluciones y establecer contacto con clientes potenciales y socios industriales».
La Convocatoria de startups 2026 de Edge, dedicada al rediseño de las operaciones industriales, recibió más de 160 candidaturas procedentes de 42 países. Se seleccionaron cinco startups para el programa, que comenzará en septiembre con una fase de incubación y el desarrollo de pruebas de concepto para validar sus tecnologías en entornos industriales reales. Las soluciones más prometedoras podrán pasar posteriormente a una fase de aceleración centrada en la integración de la tecnología en los procesos de De Nora y su implantación a mayor escala.
De las ideas a las capacidades transformadoras
Galileo, el intraemprendimiento y Edge funcionan según modelos distintos, pero responden a la misma necesidad: convertir necesidades industriales concretas en proyectos que puedan validarse y, cuando resulten eficaces, ampliarse.
La capacidad de conectar el conocimiento interno, la experimentación y la colaboración externa determina cada vez más el valor de la innovación. En un panorama industrial marcado por las transiciones tecnológicas, medioambientales y geopolíticas, la ventaja competitiva dependerá no solo de la capacidad de inventar nuevas soluciones, sino también de la rapidez con la que las empresas puedan identificarlas, probarlas y llevarlas a la producción real.
Via Leonardo Bistolfi, 35
20134 Milán, Italia
+39 02 21291
industriedenora@denora.com
Para la difusión y el almacenamiento de información regulada, Industrie De Nora S.p.A. ha optado por utilizar el sistema 1INFO (www.1info.it), gestionado por Computershare S.p.A., con domicilio social en Milán, en la calle Lorenzo Mascheroni, 19, y autorizado por la CONSOB.
Copyright © 2009/2026 Industrie De Nora S.p.A.
Capital social: 18 268 203,90 €. Totalmente desembolsado. - Número de registro mercantil: MI / IVA 03998870962 - Número REA: MI - 1717984