La separación electroquímica de sales utiliza electricidad y membranas selectivas de iones para separar las soluciones salinas en sus componentes ácidos y bases dentro de una célula electroquímica.
Al aplicar una corriente eléctrica, los iones (cationes y aniones) de la solución migran a través de membranas específicas a compartimentos separados, donde se producen reacciones de división del agua, lo que permite la formación de ácidos y bases equivalentes.
Este proceso controlado permite la recuperación de materiales valiosos como el sulfato de litio (Li2SO4), el sulfato de sodio (Na2SO4), convertido en hidróxido de litio (LiOH) o hidróxido de sodio (NaOH), y el cloruro de tetrametilamonio (TMA-Cl), convertido en hidróxido de tetrametilamonio (TMA-OH).
Estos productos son esenciales en industrias como la fabricación de baterías de ionen litio, la producción de pasta y papel y la fabricación de semiconductores.